9 abr 2010

"EL TIEMPO SE AGOTA, PARA..."


Estiven, estaba acostumbrado a que todo lo que quería, sus padres inmediatamente lo complacían. Estiven, tenía 15 años de edad. Era un joven acostumbrado a no luchar, ni hacer el menor esfuerzo por obtener algo en su vida. Sus padres eran personas con mucho dinero. Estiven, tenía 15 años de edad. Era un joven acostumbrado a no luchar, ni hacer el menor esfuerzo por obtener algo en su vida. Sus padres eran personas con mucho dinero.

Pero el problema es que él; era muy rebelde y le gustaba pelear mucho con su hermano mayor, porque siempre lo corregía. Y esto hacia qué la relación entre ellos, se deteriorara día tras día. Porque según él; su hermano Andrés, “solo se metía en su vida”. De igual forma la relación de Estiven con su mamá, no era la mejor desde hace varios años. El decía que: “ella nunca estaba y jamás le prestaba atención”. En consecuencia, los únicos que lo acompañaban noche y día eran sus “amigos” y su niñera.

Un día su mamá decidió que deberían salir de paseo, para tratar de solucionar un poco esta situación. El viaje a la costa; decidieron que se hiciera por carretera, para conocer y compartir muchas actividades juntos. Desayunaron y almorzaron en la carretera, hicieron juegos, cantaron y todo parecía estar arreglándose. Pero cuando lo inevitable está por suceder, lo mejor es enfrentarlo de la mejor manera.

A mitad de camino, con las sonrisas aún en sus rostros, un supuesto reten del ejercito los detuvo. Los “uniformados” que detuvieron el carro, obligaron a bajar del carro a la mamá y al padrastro de Estiven, quien iba manejando. Al ver esto; el hermano mayor de Estiven, le dijo en voz baja, que se encontraban cerca a un pueblo y que podían pedir ayuda para rescatar a sus padres.

Andrés; en medio su aturdimiento y temor, logra acercarse al volante del carro, aún encendido. Decide arrancar, pero uno de esos “uniformados”, lo detiene y le dice que ellos pertenecen a un grupo de militancia guerrillera. Andrés, ante la evidencia de su intención, decide presionar el acelerador de inmediato, pero el dedo en el gatillo fue más rápido que él. Al instante cae al suelo con un disparo en la cabeza. Los gritos de Estiven son indescriptibles, en seguida, llegan más “uniformados” y los llevan hacia el pueblo más cercano.

Pero Andrés, no pudo resistir y murió. Sin comprender aún lo sucedido, los “uniformados” se sienten presionados y deciden soltar al padrastro de Estiven. Pero con la condición de que ellos deberían entregar, todo el dinero y las propiedades que tuvieran, para poder soltar a su mamá. Su padrastro, sin pensarlo, decide aceptar, ya que estaba en juego la vida de su esposa.

Días después, el padrastro de Estiven, accede a vender todo y sepultar a Andrés. Su situación económica es terrible, pero aun más terrible, es el dolor por la pérdida de un hijo, un hermano y un amigo.

Meses después de lo ocurrido, volvieron a ver a su mamá, sana y salva en casa. No con las mismas comodidades, ni condiciones, pero podían estar juntos y sabían que era hora recuperar el tiempo perdido.

…cuando tenemos nuestros seres queridos cerca, “debemos aprovecharlos, no aprovecharnos”. Porque cuando ya no tengamos a nadie que nos moleste, que nos regañe, que se preocupe por nosotros, estaremos arrepentidos de no haber dicho un te quiero, un te amo o simplemente una sonrisa.

ANGIE CASTRO


www.youtube.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario